NACAHUE (Romeo y Julieta)

Montaje mexicano que llega al festival de  Almagro, apostando por un lenguaje universal

El Festival Internacional de Teatro Clásico de Almagro, celebra su 40 aniversario este 2017. Entre los espectáculos que se presentarán, México se hace presente con una adaptación de Romeo y Julieta; Nacahue, dirigida por Juan Carrillo, de la compañía mexicana Los Colochos, quien obtuvo el primer premio del Certamen Internacional de Almagro Off  en la cuarta edición, con su propuesta Mendoza, una adaptación de Macbeth a la cruda y violenta realidad del narcotráfico en México. Y continúan su andadura profesional tanto en Hispanoamérica como en Europa.

El lugar en el que se lleva a cabo este año, es en La Veleta, sede del Centro Latinoamericano de Creación e Investigación Teatral, un espacio polivalente en un entorno único a las afueras de Almagro. El 7 y 8 de julio se presentan en el festival de Almagro.

Afortunadamente conseguimos una entrevista con el director Juan Carrillo, que en esta ocasión es coautor al lado de Conchi León. Lo primero que le pregunté desde mi sangre mexica fue:

¿Cómo está México? Golpeado… Sucio… Violado…

Es verdad, pensé, pero después de esta entrevista, me quedé un poco más consolada, al comprobar que aún existimos creadores, como la compañía Los Colochos, hablando desde esa herida viva que es nuestra tierra y su belleza desalmada, que a veces se confunde con los buitres que intentan devorarla.

¿Por qué Romeo y Julieta, y no Otelo por ejemplo, o cualquier otra?

Parte esta idea de la experiencia con Macbeth, desde allí concebimos un proyecto de Trilogía, de hecho la tercera será Otelo.

En el caso de Romeo y Julieta, comenzamos con la premisa de buscar un acercamiento donde se considere al público más popular, para que los clásicos lleguen al pueblo, no sólo a los letrados. Ahora la apuesta se ha profundizado respecto a las formas que tenemos de comunicarnos y su dificultad. Lo hemos planteado en un contexto indígena del noroccidente de México donde están los “Huicholes” y los “Cora” (etnias que han logrado permanecer “puras” desde tiempos de la conquista). Habitan entre Nayarit y Jalisco, yo soy de Nayarit.

Ok, ok, cuéntame un poco sobre cómo fue el proceso de escritura.

Conchi León trabajó la primera versión del texto, mientras nosotros trabajamos sin texto, explorando con el “girigai” (lenguajes inventados por el actor) y el cuerpo; Jacques Lecoq (referente en el trabajo del cuerpo del actor), máscara y gesto, hasta encontrar una línea muy concreta, con el punto de partida de Romeo y Julieta.

Me fui a convivir con los indígenas.

¿Tú solo o todos?

Primero yo y luego más viajes todos. Conocimos a Ramón y Hortensia. A sus hijos, su casa, su vida. Y entonces comenzamos a estar menos agarrados a lo clásico, nos enfocamos más al choque de dos culturas, y sobre todo al Odio, como producto del miedo de dos culturas que no se conocen… Nos fuimos metiendo de fondo al conocimiento de ese lenguaje más allá de las palabras, de una historia de amor en diferentes lenguas. Lo “Coras” y “Huicholes” son culturas hoy en día muy similares. Justo hay algunos antropólogos que dicen que son complementarias. A los “coras” los relacionan con la noche, la luna y la humedad, ya que están de lado de la costa y el mar. A los huicholes los relacionan con el día, el sol y lo árido ya que están en la parte de arriba más cerca de la zona desértica. Por lo general los “Coras” habitan más en Nayarit y los “Huicholes” en Jalisco, aunque realmente andan por todos lados.

Entremos un poco más a fondo entonces, el proceso de montaje a raíz de lo que me cuentas, ¿qué tal?

Comenzamos jugando con el lenguaje Cora y Huichol, contando y buscando desde otros lenguajes actoralmente, más allá de las palabras.

Luego hubo un proceso importante de ensayos abiertos, donde buscamos la interacción con público desde otro lugar, desde el esfuerzo extra cotidiano del espectador, para descifrar el lenguaje de la obra, y comprobamos que algunas personas sentían  exclusión como espectador, y reflexionamos sobre esa sensación, que es la que debe sentir la gente que no habla el mismo idioma de los que le rodean.

¿Hay música en escena?

Conseguimos música en la Escuela Nacional de Antropología e Historia (ENAH). Canciones de 1900 halladas por antropólogos, fidedignas de tribus Cora y Huichol.

Y la parte escenográfica ¿qué papel juega? En Mendoza recuerdo que había una gallina viva, ahora….

(Risas)

¿Que si traemos algo así está vez?, pues yo quería meter un venado pero no me dejaron. La escenografía es de Auda Caraza, construimos desde el abstracto, lo no literal, con listones de artesanía y textil indígenas, sugiriendo espacios de manera no literal, de hecho el balcón de Romeo y Julieta, en Ramón y Hortensia es un río que les separa, y este río /balcón se sugiere hecho de listones. La estética juega un papel de hilo conductor en este montaje. El nombre de este tipo de artesanía huichol es Ñierica, y su representación textil es la de los viajes chamanes que hacían cuando comían peyote y hablaban con los dioses, de allí sale el concepto escenográfico.

¿Y cuánto dura la obra?

Una hora treinta, una hora cuarenta, depende….

¿Hallazgos?

Esto que te cuento nos llevó a pasar de una dramaturgia completamente escrita en Cora y Huichol, a dejarla más en imágenes, quedarnos en imágenes, llevando al público a relajarse, a no obligarlo a entender sino a sentir. Pasamos de querer que todo sea claro por medio de momentos que eran exageradamente ilustrativos, (con el fin buscar  que se entendieran estas lenguas) a que simplemente llegue la esencia.

¿Obstáculos?

Comprobamos que sin referencias, el público se perdía, así que investigamos y limpiamos gestos para hacerlos más universales, gestos orgánicos que se tuvieron que modificar a algo más claro para el espectáculo y el espectador.

¿Cuántos actores hay en escena? Seis, tres mujeres y tres hombres

Algo que quieras decir….

Pues sí. Finalmente nuestra investigación más honda con este montaje, es cuestionarnos en escena, entendiendo a Shakespeare desde nuestro contexto histórico y desde una lectura profunda, lo siguiente;  ¿Estamos hablando de lo mismo, en un teatro de cualquier lugar del mundo, aunque nuestra ropa, nuestro cuerpo y habla sea diferente?

Acoyani Guzmán

Acoyani Guzmán (1983). Actriz y dramaturga mexicana. Estudió la carrera de Actuación en teatro en el Centro Universitario de Teatro UNAM y en la Facultad de Filosofía y Letras, la carrera de Literatura Dramática y Teatro.

Ha trabajado con directores reconocidos y ha ganado una beca del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes para realizar estudios en el extranjero. En Madrid realizó estudios de máster en Interpretación teatral en el TAI, en la escuela HDM El Submarino y en Actuación en Cine, en la Central de Cine.

Se destaca su trabajo en Nuevo Teatro Fronterizo en el grupo estable de Dramaturgia Actoral, al lado de José Sanchis Sinisterra y su creación de la compañía de teatro para bebés, Bambola Teatro. Además ha trabajado con otros directores destacados como Andrés Lima, y actualmente está en proceso de montaje con su último espectáculo, Elefantes Blancos.
Actualmente cuenta con el apoyo del Fondo del Libro CNCA, Chile, por su texto teatral Qué hacemos con Moscú, y ha sido recientemente publicado su libro Elefantes Blancos y Moscú por Amargord Ediciones. Está dentro del libro de los 100 profesionales de la creación artística mexicanos residentes en Europa.

Ha escrito más de diez obras de teatro, además de ser poeta vinculada con Tertulia Exiles, encuentro semanal de poetas actuales en Madrid. Trabaja actualmente en colaboración con la revista mexbcn.

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